¿El arte de la deducción, se puede aplicar a la nuestra noble profesión de consultores?

0
106
Por Guadalupe Sánchez

Dentro de los grandes personajes que han cobrado vida a través de obras literarias, sin duda Sherlock Holmes es uno de los más exitosos y representado de mil maneras en cine y televisión.

Desde mi perspectiva su éxito se debe a varias razones: su carisma, lo complejo y desafiante de los casos a los que se enfrenta, y sobre todo lo inspirador que puede ser para el lector que tenga la suerte de ser atrapado por el audaz detective. Aquí les dejo algunos títulos de sus novelas más famosas Estudio en escarlata, El signo de los cuatro, El sabueso de los Baskerville y Memorias de Sherlock Holmes.

Enunciaré algunas cualidades de las que Sir Arthur Conan Doyle dotó a su muy bien logrado personaje, y mi perspectiva de cómo esas cualidades no sólo son necesarias para desenmarañar un crimen, sino también son herramientas para ser un muy efectivo “Consultor-Detective”.

Agudizar los sentidos al máximo:

Un gran detective activa al máximo sus sentidos primarios: olfato, oído, gusto, tacto y vista, y los ejercita todos los días, retándolos en cada caso que se presente, con la total autoconfianza de que lo guiarán a descubrir “pistas” mucho más allá de lo que el resto del mundo puede percibir. Ejemplo de ello, es la huella de una bota en el piso nos dice la talla y altura del sospechoso por la medida de su zancada y eso nos da “un sospechoso”.

En el caso de la consultoría debemos ejercitar nuestros sentidos más profundos para poder de empatizar con nuestros clientes y tomar elementos de cualquier tipo, hasta de las cosas menos obvias, y convertirlas en información valiosa que nos ayuden a “resolver” sus necesidades. Algunas fotos del escritorio de un cliente, nos da una idea de sus prioridades personales y de cómo le ayudamos a que tenga más tiempo para ellas.

Saber preguntar:

Una de las habilidades en las que coinciden ambas disciplinas de mantera inherente, un detective que sabe preguntar obtiene la información de los hechos menos obvios y sabe generar una imagen mental en su interlocutor, no sólo esperando la respuesta verbal sino leyendo con cuidado el lenguaje corporal y así saber si miente.

Objetividad:

“Anticiparse a los hechos sin los datos necesarios es una perdida de tiempo”, una de las frases celebres de Holmes y que pone en la mesa el trabajo minucioso de investigación previa que hay en la resolución exitosa de un caso.

Todo consultor exitoso en manejo de proyectos que implican un gran trabajo previo, estará de acuerdo en que no hay atajos cuando se trata de la preparación de un caso de negocio, desde el descubrimiento de la oportunidad siguiendo por todos los pasos que nos llevan a un cierre. Este trabajo previo brinda datos que nos llevan a verdades que son elementos base de un buen sustento para una propuesta exitosa.

Compromiso absoluto con tu profesión hasta volverlo toda tu vida:

Correr el riesgo de ser herido o asesinado por enemigos poderosos o solo brincarse algunas reglas o estándares sociales, son riesgos que Sherlock ha tomado en sus casos por llegar a la verdad y cumplir con su alto sentido de justicia.

Nosotros no vamos a morir en un peligroso juego con criminales, pero sí podemos tomar un proyecto con todo el compromiso de ayudar y luchar por obtener la mejor propuesta que realmente y justamente lo lleven a una verdadera solución, y nuestro cliente cumpla su objetivo como individuo y como compañía.

Preparación continua sin limitar los temas o disciplinas:

Sherlock sabia de química, era experto en armas, hablaba mas de 6 idiomas, practicaba artes marciales y claro era experto en música, tocaba el violín con gran fluidez. Llenaba de cosas valiosas su “ático mental” que es el término que da a la mente humana y argumenta que es un espacio finito que no puede llenarse de temas mundanos porque puede desechar datos valiosos en su lugar.

A los consultores nos toca ser “todólogos”, si me permiten emplear el termino; debemos conocer perfectamente y con precisión nuestro “producto”, desarrollar nuestras capacidades en el ámbito comercial y técnico, estar en un constante aprendizaje enfocado en nuestro medio y profesión pero ¿qué hay de aprender cosas nuevas?, de también saber sobre psicología, nuevos idiomas, nuevos descubrimientos de la ciencia, mantenernos al día con la música e incluso aprender artes marciales; y todo ese conocimiento nuevo, capitalizarlo y volverlo útil hacia el campo de nuestra profesión. Nada perderemos, y si ganaremos nuevo conocimiento en nuestro “ático mental”.

Experimentar constantemente, siempre tener activo el sentido de curiosidad:

Sherlock tenía experimentos en curso todo el tiempo, incluso raros y peligrosos que lo llevaban al límite en su búsqueda constante por datos y certeza en sus hipótesis.

En muy pocas palabas, Consultor que se denomina con orgullo Consultor, debe ser curioso y por supuesto experimentar en sus métodos de obtener las mejores respuestas.

Apertura a más de una posibilidad en la solución de un problema:

Si algo nos enseña Holmes, es apertura por escuchar todas las posibles respuestas a una sola pregunta. Su constante dialogo con Watson es un ejercicio de búsqueda de perspectivas, que lo lleven a nuevas ideas y a salir de la caja de pensamiento, y eso sin duda es algo que le funcionó.

Nos toca aprender del maestro Holmes, y salirnos más de una vez de la misma caja de pensamiento preguntando a nuestro Watson personal ¿tú qué ves?, ¿cómo lo harías?, ¿qué pensarías?

Gracias por leer este breve análisis, espero les sea de utilidad o al menos les ayude a considerar nuevos métodos y dar una perspectiva diferente y divertida de nuestro trabajo de todos los días. Para mí será un gran logro si cada que van a una cita con cliente, observan su escritorio y encuentran “pistas” que los acerquen más a él y a emprender un nuevo caso.

 

Infografía consultor-detective, habilidades de un buen consultor

Entérate de novedades tecnológicas en nuestro blog.

 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here